Hay una frase que escuchamos bastante cuando una persona llega por primera vez: “Recién me empezó a doler la espalda”. Y muchas veces, cuando nos ponemos a conversar un poco más, descubrimos algo muy diferente.
Es por eso que creamos este post cómo tratar un dolor crónico para que te des cuenta de la experiencia que tenemos, los casos de cientos de pacientes con estos mismos dolores y para que actúes. No dejes pasar esos pequeños dolores que a la larga se vuelven crónicos.
Ese dolor que la persona siente como reciente no siempre empezó hace unos días; a veces lleva meses o incluso años apareciendo de vez en cuando, hasta que llega un momento en que ya no puede seguir ignorándolo.
Ahí es cuando uno dice “ahora sí me duele”. Por eso, si estás buscando cómo tratar un dolor crónico, lo primero que te diría es que no mires solamente el dolor que tienes hoy. También hay que mirar cuánto tiempo llevas con esa molestia, qué actividades realizas, si has tenido episodios anteriores y qué ha ido pasando con el cuerpo.
Muchas veces el dolor que finalmente te obliga a buscar ayuda no es el comienzo de la historia, sino el momento en que ya dejaste de poder convivir con ella.
¿Qué significa tratar un dolor crónico y por qué puede pasar tanto tiempo sin que lo atiendas?
Cuando hablamos de un dolor crónico, estamos hablando de una molestia que permanece o vuelve durante un periodo prolongado. No siempre se siente con la misma intensidad. Puede haber semanas en las que prácticamente no molesta y otros momentos en los que vuelve con mucha más fuerza.
Y ahí aparece algo muy humano: mientras el dolor nos permita continuar con nuestras actividades, lo dejamos para después. Sigues trabajando, manejando, entrenando, haciendo las cosas de la casa y dices “ya se me pasará”. Después pasa una semana, un mes, quizá mucho más tiempo.
El problema es que cuando finalmente decides buscar ayuda, muchas veces ya no estás hablando de una molestia completamente nueva. Estás hablando de algo que tu cuerpo lleva tiempo intentando compensar. Nunca demores en tratar un dolor crónico te puede pasar factura y terminar en un colapso. Por ello, recomiendo venir a probar nuestro masaje descontracturante, que elimina progresivamente el dolor crónico.
Señales que debes considerar antes de tratar un dolor crónico
Hay varias señales que debes tener en cuenta antes de tratar un dolor crónico con el que ya no puedes convivir, aqui te dejo algunas de esas señales:
Ese “recién me duele” puede haber empezado mucho antes
Esta es una de las cosas que más nos llama la atención en consulta. Una persona puede llegar convencida de que su dolor comenzó hace una semana, pero cuando empezamos a conversar aparecen frases como: “Bueno, hace unos meses ya me había molestado” o “hace años me pasó algo parecido”.
Ese dato cambia mucho la historia. No es lo mismo una molestia que apareció ayer después de un esfuerzo que una zona que lleva tiempo dando señales.
Cuando el dolor desaparece, no siempre significa que el problema desapareció
Hay molestias que bajan durante unos días y después regresan. Como desaparecieron, seguimos con nuestra vida y no prestamos mayor atención. Luego vuelven y cada vez resulta más difícil ignorarlas.
Por eso es importante observar el comportamiento del dolor y no solamente cómo te sientes el día que finalmente decides atenderte.
El cuerpo puede acostumbrarse a compensar una zona dolorida
Cuando una zona lleva tiempo molestando, podemos cambiar la manera de movernos sin darnos cuenta. Empiezas a evitar determinados movimientos, cargas más un lado o modificas tu postura para sentir menos molestia.
Eso no significa automáticamente que exista una lesión determinada, pero sí es una razón para prestar atención cuando un dolor lleva mucho tiempo acompañándote.
Cuando ya no puedes hacer como si no pasara nada
Muchas personas no buscan ayuda cuando aparece la primera molestia. Lo hacen cuando el dolor empieza a interferir con cosas que antes hacían normalmente: trabajar, dormir, entrenar, manejar o simplemente estar cómodos.
Ese momento de “ya no aguanto” es muchas veces el que finalmente los lleva a buscar una solución.
Lo que hemos aprendido escuchando a personas con dolor de mucho tiempo
Hay una anécdota que se repite bastante en Naturaly. Alguien llega y nos dice: “Me duele la espalda desde hace unos días”. Nosotros empezamos a conversar, preguntamos un poco sobre su rutina y cuándo comenzó realmente la molestia. Entonces aparece la respuesta: “Bueno… hace unos meses también me pasó”, o “hace años tuve algo parecido”.
Y a veces la persona misma termina haciendo la cuenta: “Ahora que me pregunta, creo que esto empezó hace bastante tiempo”. Incluso nos han preguntado: “¿Cómo supo?”
No es que sepamos mágicamente desde cuándo empezó un dolor. Es que ya sabeemos tratar un dolor crónico. Y simplemente hay algo que aprendemos con la experiencia: cuando uno conversa con la persona y no se queda solamente con lo que siente ese día, aparecen detalles que ayudan a entender mejor la historia de esa molestia.
Y hay otra cosa curiosa. Cuando preguntamos cuánto tiempo lleva realmente el problema, muchas veces ese tiempo también nos orienta sobre qué tan antigua puede ser la situación que estamos encontrando durante la sesión. Una contractura o una zona muy tensa no aparece necesariamente de un día para otro. Puede existir una historia detrás.
Pero aquí hay que ser muy claros: el tiempo que llevas con dolor no permite por sí solo determinar la gravedad de una lesión. Para saber si existe una lesión, cuál es su causa o qué tan seria es, hace falta una evaluación profesional adecuada. El masaje puede ayudarnos a trabajar tensión muscular y aportar bienestar, pero no sustituye un diagnóstico médico.
Cómo abordamos una sesión cuando llegas con un dolor de larga duración
En Naturaly no queremos quedarnos únicamente con “me duele aquí”. Queremos saber qué ha pasado antes de que llegaras. Preguntamos desde cuándo lo sientes, si ya te había ocurrido, qué haces durante el día, si trabajas sentado o de pie, si entrenas y qué movimientos hacen que la molestia aparezca o aumente. Eso nos ayuda a tratar un dolor crónico o síntomas que pueden convertirse en crónicos.
Después, durante la sesión, prestamos atención a cómo se siente la zona y adaptamos el trabajo. No todas las personas necesitan la misma presión ni las mismas técnicas. Una persona puede llegar con la espalda cargada por el trabajo; otra puede tener los hombros tensos por pasar muchas horas frente a una computadora; otra puede venir después de entrenar.
Ese es uno de los principios del Método Naturaly: no hacer una sesión automática. Escuchar, observar y adaptar el trabajo a la persona que tenemos delante.
Y si durante la conversación aparecen señales que no corresponden simplemente a una tensión muscular que podamos abordar desde el masaje, también es importante decirlo. Preferimos que una persona reciba la orientación adecuada antes que intentar solucionar todo con una sesión.
Preguntas frecuentes sobre cómo tratar un dolor crónico
Cuando una persona lleva mucho tiempo con una molestia, es normal que busque una solución rápida. Sin embargo, el dolor persistente merece ser entendido antes de decidir qué hacer con él. Aquí te contamos cómo tratar un dolor crónico:
¿Cómo tratar un dolor crónico de espalda?
Primero hay que conocer la causa. Un dolor que lleva mucho tiempo puede tener diferentes orígenes y no todos se solucionan de la misma manera. Si existe dolor persistente, intenso o que limita tus actividades, conviene realizar una evaluación con un profesional de salud. Cuando existe tensión muscular, el masaje puede formar parte de un enfoque complementario de bienestar.
¿Un masaje puede ayudar con un dolor que tengo desde hace años?
Puede ayudar a relajar músculos y disminuir temporalmente la sensación de tensión en algunas personas, pero no sería responsable decir que un masaje puede curar cualquier dolor crónico. Si llevas años con una molestia, lo importante es conocer primero qué la está causando.
¿Por qué mi dolor parece reciente si llevo años con el problema?
Porque una molestia puede aparecer y desaparecer durante mucho tiempo. También puedes acostumbrarte a ciertas sensaciones y continuar con tu rutina hasta que un día el dolor aumenta y deja de ser fácil ignorarlo. Ese momento puede hacer que parezca que el problema acaba de comenzar, aunque la historia sea mucho más larga.
¿Cómo saber si un dolor es una contractura?
No todo dolor significa que tengas una contractura. Una zona puede sentirse dura, tensa o sensible por diferentes razones. Si el dolor persiste, empeora o se acompaña de otros síntomas, es mejor recibir una evaluación profesional antes de asumir que se trata únicamente de una contractura muscular.
¿Cuándo debería consultar a un médico por un dolor de espalda?
Si el dolor es intenso, persiste, aparece después de una lesión o viene acompañado de síntomas como debilidad, pérdida de sensibilidad u otros cambios que te preocupen, es importante buscar atención médica. Un masaje no debe utilizarse para retrasar una evaluación que puede ser necesaria.
Si quieres conocer información general sobre el dolor crónico y su tratamiento, puedes consultar la información del National Institute of Neurological Disorders and Stroke.